Cómo reducir las comisiones de Glovo y Just Eat en tu restaurante
Analizamos dónde se pierde margen, cómo reorientar la captación y qué pasos dar para convertir pedidos externos en clientes recurrentes de tu canal propio.
Reducir las comisiones de Glovo y Just Eat no empieza por cerrar perfiles ni por tomar decisiones impulsivas. Empieza por entender una realidad sencilla: si la mayor parte de tus pedidos dependen de un marketplace, tu margen y tu relación con el cliente también dependen de ese marketplace.
Para muchos restaurantes, plataformas como Glovo o Just Eat han sido una vía rápida para ganar visibilidad. El problema aparece cuando esa captación se convierte en dependencia estructural. Cada pedido deja menos beneficio, cada promoción cuesta más de sostener y fidelizar se vuelve difícil porque la compra sucede dentro de un entorno que no controlas.
1. Calcula el coste real de cada pedido
Antes de cambiar nada, necesitas una foto clara. No basta con conocer la comisión nominal. Suma también descuentos, campañas promocionales, incidencias, tiempos extra de atención y cualquier coste operativo asociado al canal externo. Ese análisis te permitirá comparar de verdad cuánto beneficio deja un pedido directo frente a uno intermediado.
Este paso suele revelar una oportunidad importante: negocios que parecían vender bien descubren que están sacrificando demasiada rentabilidad por seguir empujando tráfico a un canal que no es suyo.
2. No intentes apagar el marketplace de golpe
En la mayoría de casos, la estrategia más realista no es salir inmediatamente, sino usar las plataformas como canal de descubrimiento y desarrollar en paralelo un canal propio más sólido. El objetivo es que cada nuevo cliente tenga una razón para volver directamente a tu restaurante la próxima vez.
Esa transición gradual reduce riesgo. Sigues manteniendo volumen mientras trabajas la base de clientes recurrentes en un entorno con mejores márgenes.
3. Crea una propuesta clara para el canal propio
Si el pedido directo ofrece exactamente lo mismo que el marketplace, muchos clientes seguirán donde ya están acostumbrados. Tu canal propio necesita una propuesta diferencial. Puede ser una carta más completa, combos exclusivos, mejor precio percibido, un programa de fidelización o una experiencia de compra más directa y sin fricción.
La clave no está en regalar margen con descuentos permanentes, sino en dar motivos para que el cliente entienda que comprar directo tiene sentido.
4. Optimiza la experiencia de pedido
Muchos restaurantes pierden la batalla del canal propio porque su sistema de pedido es lento, confuso o poco adaptado al móvil. Si quieres que el cliente repita, necesita encontrar una carta clara, extras fáciles de configurar, horarios bien definidos y confirmación de pedido sin dudas.
Aquí es donde una solución como Kiero+ aporta valor: centraliza carta, pedidos, recogida o delivery y reduce la fricción operativa tanto para el cliente como para el equipo interno.
5. Activa un plan de migración de clientes
Cada interacción con el cliente debe ayudarte a mover la siguiente compra hacia tu canal propio. Eso puede hacerse con mensajes en el packaging, recordatorios en tienda, materiales en caja, códigos QR, promociones de repetición o campañas a tu base actual. Lo importante es que la comunicación sea constante y coherente.
No se trata de una única acción, sino de una secuencia: captar, explicar la ventaja, facilitar el cambio y convertir la nueva experiencia en hábito.
6. Revisa qué productos deben vivir en cada canal
No todo tiene por qué funcionar igual en todos los canales. Hay restaurantes que usan marketplaces para referencias sencillas y reservan ofertas más rentables o completas para el canal directo. Esta diferenciación ayuda a ordenar márgenes y a evitar que todo el valor se concentre fuera de casa.
7. Mide recurrencia, no solo ventas
El éxito del canal propio no se mide únicamente por facturación inmediata. También debes vigilar cuántos clientes repiten, qué canal usan la segunda vez y cuánto mejora el margen medio a medida que aumenta el pedido directo.
Un canal propio bien gestionado puede tardar unas semanas en despegar, pero con el tiempo suele ofrecer una base mucho más estable y rentable.
Conclusión
Reducir las comisiones de Glovo y Just Eat no consiste en renunciar a toda captación externa, sino en dejar de depender de ella como si fuera tu única estrategia digital. Cuanto más fuerte es tu canal propio, más libertad tienes para decidir planes, promociones, experiencia y márgenes.
Si quieres construir ese canal con pedidos directos, carta digital y una operativa más ordenada, puedes explorar nuestra página sobre pedidos online o ver cómo funciona nuestro modelo sin comisiones por pedido.